28 de junio de 2026 · carenas.net
Nuévalos: el pueblo del agua y el Monasterio
El trasvase de mosén Antonio Colás, las salinas, el castillo y la iglesia asomada al abismo del Piedra.
Nuévalos se asienta sobre un espolón rocoso en la confluencia del Piedra y el Ortiz. Del castillo permanece en pie una torre rectangular de mampostería y tapial. La iglesia de San Julián y Santa Basilisa se asoma al abismo del Piedra desde su roca. Junto a la iglesia, la Casa del Obispo fue durante siglos residencia de la Orden del Santo Sepulcro de Calatayud.
La mina de Antonio Colás
La gran obra de Nuévalos es la mina: un trasvase de la cuenca del Piedra a la del Ortiz. El protagonista fue mosén Antonio Colás Sicilia (1779-1833), párroco de Nuévalos, que horadó un túnel de más de 300 metros bajo el cerro de La Loma. Los monjes del Monasterio de Piedra autorizaron la obra pensando que fracasaría. Tras pleitos hasta 1829, la sentencia fue favorable. Colás envió un emisario: "los débiles patronos de Nuévalos han vencido al colosal San Bernardo."
El túnel transformó las laderas del Ortiz en terrazas de regadío. Colás murió tres años después al caer de un caballo. En 1883 se levantó su estatua en la plaza.
Las salinas
Son las únicas de la comarca de Calatayud. Estuvieron en funcionamiento hasta 1969. El complejo incluye eras de evaporación, balsas y un almacén con capacidad de cien toneladas. La sal, blanca y excelente para salazones, se vendía a tres pesetas el kilo.
Fiestas
San Sebastián (fin de enero) mantiene la hoguera tres días. La noche de San Juan, los jóvenes colocan cardos y ramos de cereza en los balcones. Las fiestas mayores de la Virgen de los Albares se celebran el último fin de semana de agosto. De 1.100 habitantes, Nuévalos pasó a unos 350. Toda la economía gira en torno al Monasterio de Piedra como centro turístico.
Fuentes: Urzay Barrios, J. Á. (2006). Cultura Popular de la Comunidad de Calatayud, Tomo II. Capítulo de Nuévalos por Jesús Blasco Sánchez.