27 de junio de 2026 · carenas.net
La Iglesia de Santa María de Carenas: siete siglos de construcción, terremoto y resistencia
La iglesia de Santa María de Carenas fue prometida en la carta puebla de 1258, construida entre 1258 y 1281, ampliada en estilo mudéjar en 1548, dañada por el terremoto de Lisboa de 1755 y mutilada con la demolición de su torre en 1930. Una historia de 768 años.
"Haremos iglesia donde sea conveniente para vosotros y vuestras familias y la proveeremos competentemente de todas las cosas necesarias, perpetuamente."
La promesa está escrita en un pergamino de hace 768 años. Los monjes cistercienses del Monasterio de Piedra se comprometían ante los primeros 30 pobladores de Carenas a levantar una iglesia y mantenerla para siempre. Cumplieron. Y el edificio que empezó a alzarse aquel mismo año sigue en pie.
Pero lo que vemos hoy no es lo que ellos construyeron. La iglesia de Santa María —también conocida como Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción— es un palimpsesto de piedra y ladrillo: una construcción del siglo XIII envuelta en una ampliación mudéjar del XVI, rematada en el XVIII, golpeada por el terremoto que destruyó Lisboa y mutilada en 1930 con la demolición de su torre. Su historia es la historia de Carenas.
El origen: una iglesia orientada al equinoccio
En la carta puebla de 1258, el abad Juan de Piedra no solo prometió iglesia. Prometió también huerto, horno y molino. El nuevo Carenas se trazó con un plano rectangular de tradición romana: dos calles principales —el cardo y el decumano— se cruzaban definiendo la manzana central, rodeada de muralla con portales de acceso.
En el centro de ese rectángulo amurallado, aprovechando la base de la antigua torre defensiva —probablemente el castillo musulmán que dominaba el valle—, se colocó la primera piedra de la iglesia. Las obras durarían de 1258 a 1281.
El diseño original no era arbitrario. La iglesia se orientó de forma que, durante el equinoccio de primavera, el sol naciente entrase por la puerta e iluminase directamente el altar y el sagrario.
1548: la ampliación mudéjar
Durante tres siglos, la iglesia sirvió sin grandes cambios. Pero en el siglo XVI la población había crecido y el edificio se quedaba pequeño. En 1548, el Monasterio de Piedra emprendió una ambiciosa ampliación. Los maestros de obras aplicaron el mudéjar tardío: ladrillo, yeso y madera combinados con la piedra original para ensanchar la nave.
La gran ampliación del XVII y la competencia con Santa Ana
El siglo XVII trajo una novedad: la ermita de Santa Ana, extramuros, empezó a ganar devoción entre los careneros. Para frenar esa amenaza, el Monasterio de Piedra decidió ampliar la iglesia parroquial hasta hacerla inigualable. Las obras, iniciadas en la segunda mitad del siglo XVII, terminaron en 1720. El resultado fue una iglesia de tres naves, con crucero, presbiterio, coro a los pies y un porche techado. En el cuerpo superior se abrieron vanos circulares cerrados con finas láminas de alabastro traslúcido, que tamizaban la luz creando una atmósfera interior única.
1755: el terremoto de Lisboa llega a Carenas
El 1 de noviembre de 1755, uno de los terremotos más devastadores de la historia europea sacudió el Atlántico. Con epicentro frente a Portugal y una magnitud estimada de 8.5 a 9.0, el seísmo destruyó Lisboa y se sintió en media Europa.
Carenas no quedó al margen. Las crónicas documentan daños en la estructura de la iglesia. Grietas, desplomes parciales y los primeros problemas serios en la torre mudéjar. El terremoto no la derribó, pero la dejó herida de muerte.
1836: la desamortización que borró un nombre
Con la Desamortización de Mendizábal, el Monasterio de Piedra fue suprimido. Carenas, después de 636 años como señorío cisterciense, pasó a depender del obispado de Tarazona. Con el cambio llegó un cambio simbólico: la iglesia perdió su nombre histórico. Durante siglos había sido Santa María de Carenas. A partir de 1836, la nueva administración impuso la advocación de Nuestra Señora de la Asunción.
1930: la torre que ya no está
La torre mudéjar, construida sobre los restos del antiguo castillo medieval, combinaba funciones de campanario y vigía. Inclinada y dañada desde 1755, en 1930 las autoridades decidieron demolerla. Solo nos queda una fotografía tomada por el periodista Jorge Mora Insa y la constancia de que la Comisión Permanente de la Diputación Provincial de Zaragoza debatió el 21 de febrero de 1931 las "mutilaciones cometidas en Tobed, Torralba de Ribota y Carenas".
Lo que el visitante puede ver hoy
- La portada original del siglo XIII, con su arco de piedra.
- Los vanos de alabastro que filtran una luz dorada.
- El coro a los pies y el portegado de entrada, vestigios de la ampliación de 1720.
- La huella de la torre desaparecida en la fábrica del muro.
- La orientación equinoccial que aún hoy permite que el sol de primavera ilumine el sagrario.
- La talla flamenca de Santa Ana Triple (Poupée de Malinas, hacia 1470).
Fuentes: Melendo Pomareta, J. (2018). La Iglesia de Santa María de Carenas. — González Zymla, H. & Rodríguez Rivero, H. (2014). Carenas en la Edad Media y su relación con el Monasterio de Piedra. — Archivo Diocesano de Tarazona, Libro Chantre CXXIII, 1. — Mora Insa, J. (1930). Fotografía de la torre de Carenas. La Voz de Aragón.