30 de junio de 2026 · carenas.net
Huérmeda: el pueblo de las lavanderas que vistió Calatayud
Las lavanderas de Huérmeda, los hortelanos del mercado de Calatayud, la cisterna romana de Bílbilis y el Reloj Tonto.
Huérmeda fue, ante todo, el pueblo de las lavanderas. Cada una llevaba tres o cuatro casas de Calatayud. La fama de su limpieza era tal que las dueñas dejaban dinero en el suelo para probar su honradez. Había tres lavaderos en el pueblo.
El proceso de lavado era artesanal: preparaban la colada con sosa y ceniza en un recipiente de barro llamado cocion, vertian agua caliente que salia por una canula, y la reutilizaban una y otra vez.
Sus hortelanos abastecian el mercado de Calatayud con tomates y pimientos. Cuando llegaba la luna tomatera —la luna llena de agosto— los tomates maduraban con rapidez inusitada.
La huella romana
La ermita de San Paterno aprovecha una cisterna de Bilbilis. En el termino quedan restos de una cantera romana, indicios de un puente y la Torre de los Judios.
Fiestas
La Cofradia de la Cruz organiza la Cruz de mayo y San Paterno en septiembre. El Reloj Tonto de Calatayud toca el dia de San Paterno. La romeria a San Vicen incluia el rito de romper a pedradas los pucheros de barro de la comida.
Fuentes: Urzay Barrios, J. A. (2006). Cultura Popular de la Comunidad de Calatayud, Tomo II.