11 de junio de 2026 · Carenas Guía
La Ermita de Santa Ana: la más grande de la Comarca de Calatayud
Con 37 metros de longitud y una cúpula elíptica decorada con yeserías barrocas, la ermita de Santa Ana de Carenas es la más grande de toda la Comarca de Calatayud. Su origen se remonta a un pueblo medieval desaparecido.
En lo alto del casco urbano de Carenas, presidiendo la calle que lleva su nombre, se alza la Ermita de Santa Ana, un templo barroco del siglo XVIII que sorprende por sus dimensiones: 37 metros de largo por 15 de ancho. No es una ermita cualquiera: es la más grande de toda la Comarca de Calatayud.
Un origen medieval: el pueblo desaparecido de Vinomás
La historia de esta ermita no empieza en Carenas, sino en un pueblo medieval que ya no existe: Vinomás. Este asentamiento, del que apenas quedan registros, tenía su propia iglesia dedicada a San Pedro. Entre 1561 y 1576, el obispo Agustín decidió transformarla en una ermita bajo la advocación de Santa Ana.
Vinomás fue perdiendo población a lo largo del siglo XVII. Las fuentes apuntan a que quedó despoblado en torno a 1642, o quizás tras la gran plaga de 1648. La iglesia se quedó sola en medio del valle, y con el tiempo pasó a ser la ermita de Carenas.
Los archivos de la Diócesis de Tarazona describen el lugar como "magníficas ruinas de una iglesia con planta de cruz latina, santuario y una cripta que pudo ser osario". Una imagen poderosa: un enorme templo barroco vacío en un valle que fue el corazón de un pueblo vivo y hoy es silencio.
Arquitectura: barroco rural con influencias mudéjares
La ermita actual, construida en mampostería con sillares bien labrados, responde al modelo de cruz latina con los siguientes elementos:
- Planta: una nave de tres tramos cubierta por bóveda de medio cañón con lunetos, que configura con el crucero y la cabecera una cruz latina.
- Cúpula: una cúpula elíptica sobre pechinas en el centro del crucero, decorada con yeserías de estilo barroco-mudéjar.
- Capillas laterales: en los dos primeros tramos de la nave se abren sendas capillas laterales cubiertas por bóvedas de arista.
- Espadaña: una espadaña de ladrillo con dos vanos de medio punto, típica del barroco aragonés.
- Acceso: portada de medio punto en sillería, enmarcada por un arco cobijo.
El Santo Cristo de la Langosta
En el interior se conserva una talla renacentista del Santo Cristo de la Langosta, del siglo XVI, que es objeto de una cofradía local. El nombre resulta curioso y evocador: podría hacer referencia a una plaga de langostas de la que el Cristo protegió al pueblo, o a un uso local del término. Sea como sea, la Cofradía del Santo Cristo de la Langosta mantiene viva la devoción y es una de las señas de identidad de la ermita.
El retablo mayor, dedicado a Santa Ana, data del siglo XVII y fue realizado en 1678 por el escultor Bernabé de Jáuregui. Junto a él, se conservan retablos de San Ramón Nonato, la Divina Pastora, la Sagrada Familia, la Inmaculada y San Isidro Labrador, todos del siglo XVII.
Visitar la ermita
La Ermita de Santa Ana se encuentra en la Calle Santa Ana, 37, en el casco urbano de Carenas. Se accede fácilmente desde la plaza del Ayuntamiento subiendo por la calle del mismo nombre.
Según datos de Google Places, el entorno tiene una valoración de 4 estrellas sobre 5. Es visita obligada para quien quiera conocer el patrimonio religioso de la Comarca de Calatayud.
Fuentes: SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés), Cofradías y Hermandades, Heraldo de Aragón, Archivos de la Diócesis de Tarazona.