29 de junio de 2026 · carenas.net
Los cardelinos: vendedores ambulantes por media España
Los cardelinos, naturales de Carenas, recorrían con sus carros siete provincias vendiendo legumbres, vino y tomates.
A los naturales de Carenas se les llama cardelinos. El origen del nombre es incierto —unas fuentes dicen que deriva de "cardo", otras de un antiguo apellido— pero designaba a un comerciante específico: el que cargaba su carro y recorría cientos de kilómetros vendiendo los productos de la tierra.
Siete provincias
Hasta el siglo XIX, el Monasterio de Piedra organizaba la producción y la venta. Cuando la Desamortización de Mendizábal (1836) disolvió el Monasterio, los agricultores se quedaron sin estructura comercial. Su respuesta fue la venta ambulante a gran escala:
"Tras la desaparición de Piedra en el siglo XIX, los de Carenas se lanzaron con carros a la venta de sus productos, recorriendo las provincias de Zaragoza, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Madrid, Soria y otras, llevando los productos típicos de la tierra, como las legumbres y el vino."
Siete provincias. Carros de madera tirados por caballerías.
El pueblo del tomate
Carenas era conocido en Castilla como "el pueblo del tomate". Los agricultores ajustaban la recogida a la "luna tomatera" —la luna llena de agosto— y los tomates cardelinos se reconocían por su calidad en los mercados de la Meseta.
La ruta
Los carros seguían la Cabañera Transversal, una antigua cañada que conectaba Aragón con Castilla. Destinos: Zaragoza y Teruel como plazas cercanas; Guadalajara y Cuenca como puerta de Castilla; Madrid como destino estrella (allí llegaban las judías de la Corte); Soria y otras provincias del norte. Los viajes duraban días o semanas.
El fin
Dos factores acabaron con el comercio ambulante. Primero, la mecanización del transporte: cuando llegaron los camiones, el carro quedó obsoleto. Segundo, el Embalse de La Tranquera (1952-1960), que inundó la vega más fértil. En 1957 Carenas tenía 2.045 habitantes —su máximo histórico— y después vino el desplome:
"El éxodo rural se adelantó a otras zonas y sus habitantes emigraron a países extranjeros, como Alemania o Francia, con cardelinos en París, Marsella o Burdeos, y ciudades españolas como Zaragoza y Barcelona."
Hoy quedan unos 200 habitantes. El término "cardelino" sigue designando a los que se fueron, a los que se quedaron y a los que vuelven cada verano.
Fuentes: Urzay Barrios, J. Á. (2006). Cultura Popular de la Comunidad de Calatayud, Tomo II. Centro de Estudios Bilbilitanos.